lunes 9 de noviembre de 2009

Perlas cultivadas

Un ejemplo de la equidistancia moral de aquellos que no han vivido un problema en su vida. Se llama E.L

P. ¿En Cuba hay presos políticos?

W. M. Yo no los llamaría así. En Cuba hay personas que no condenan el bloqueo y que...

E. L. Hay tantos presos políticos como en España.

W. M. No, bueno, yo eso no lo comparto.

E. L. Claro que hay presos políticos en España. Por ejemplo... aquel chaval que ondeó la bandera republicana: ese chico puede ser detenido. Yo, cuando voy a una manifestación en Alicante, tengo que sufrir que la policía me pida el DNI, que me coaccione...

W. M. Vamos a ver... En Cuba hay personas que contravienen la Constitución cubana y se les procesa. Son muy pocas. Y lo que no hay son desaparecidos. Nosotros ponemos el acento en el bloqueo: en un país que está en guerra...

P. También hubo fusilamientos.

E. L. Sí, y los denunciamos en su día. Cuando los últimos fusilamientos pedimos al gobierno cubano que no los realizara. Pues claro. Pero a ver... ¿Eso mancha un régimen para siempre? Pues es que hay determinadas acciones que son cualitativamente más importantes que el hecho de que hubiera una excepcionalidad de un fusilamiento.

W. M. Nosotros estamos en contra de la pena de muerte.

E. L. Sí, en cualquier país.

P. Toquemos otro asuno: la situación del País Vasco. ¿Cómo valoran las últimas detenciones en el entorno de Batasuna?

E. L. Esas detenciones no se sostienen. Si se acaba con la vía política, la única que les vamos a dejar a los independentistas va a ser la terrorista. No se puede detener tan alegremente porque entonces pierdes la razón, así se enquista el conflicto. Son detenciones arbitrarias, un ataque. Por eso decía que claro que hay presos políticos en España.

P. ¿Arnaldo Otegi es un preso político?

E. L. Pues vamos a ver... cuando una persona no ha incumplido la ley, o no más que otros... y se le detiene... ¿Otegi es un preso político? Pues.... Es que no sé si decir eso porque...

W. M. A ver, yo doy mi opinión personal. Nosotros siempre hemos condenado la violencia y nunca hemos sido independentistas. Ahora, estas detenciones son un error, porque parecía que el mundo que sostiene a ETA se está abriendo a una reflexión. Hay que abrir las vías para acabar con la violencia. Pero ETA debe entregar las armas y punto, ¿eh? Ya no aceptamos una negociación como la anterior. Ahora, yo quiero decir que echo en falta una reflexión por nuestra parte un poco más allá... ¿Qué ocurriría si tuviéramos en España una Triple A, como en Argentina, que hubiese asesinado a 900 personas de la izquierda y que hubierse una fuerza política que apoyara a la Triple A? ¿Qué haríamos nosotros?

P. ¿Sugiere que han sido tibios frente a...?

W. M. No, no, no... Nosotros no hemos sido tibios. Me refiero en general a la izquierda. Tenemos que ser contundentes en la condena a quienes sostienen a ETA.

E. L. Existe una realidad en el País Vasco, de gente de izquierda, que no defiende la violencia pero sí sufre la represión de los agentes del Estado: en manifestaciones, por ejemplo. Las leyes tienen que valer, venga de quien venga la violencia. No puede existir en España una Ley de Partidos. El Estado usa los mecanismos democráticos para acabar con sectores de la izquierda.

P. ¿Batasuna es de izquierdas?

E. L. No sé, yo no voy a entrar en eso, en qué se consideran, porque eso a mí me da igual.

W. M. No sé, tengo mis dudas.

E. L. No son compañeros de lucha. Yo cuando voy a Euskadi no llamo a la gente de Batasuna para que venga a una movilización mía, no los consideramos compañeros.

jueves 5 de noviembre de 2009

Antonio

A.Basagoiti.

Vidas alternativas

CONDENADO A TRES AÑOS DE CÁRCEL POR PRACTICAR SEXO CON UN CABALLO.


Además de los tres años de cárcel, el hombre deberá cumplir otros dos en libertad condicional bajo la orden de no acercarse jamás a una caballeriza.



Que paséis un buen día.

martes 3 de noviembre de 2009

Una posibilidad

Esto es lo que ocurrirá en el PP siempre y cuando no acontezca alguna circunstancia extraordinaria que impida que ocurra lo que es seguro, bueno, casi seguro, que va a suceder:

-Mariano Rajoy hará algo. Vamos, que tomará alguna decisión. Ya sea reivindicar la dictadura del poder que ostenta, hacer declaraciones en las que afirme que no se habla de lo que de verdad importa a los ciudadanos, o tirar indirectas y así, alargar todavía más este espectáculo cansino del canibalismo conservador. Lo que le ruego que no haga es afirmar en público aquello de que “cuando uno tiene una responsabilidad como la mía, debe actuar con cautela y…”, porque da la sensación de que las únicas decisiones que toma el resto de la humanidad están relacionadas al tipo de corte de pelo que deseamos y a la marca de leche.

-Francisco Camps hará otra cosa. Bueno, más que hacer, intentará hacer, que es a lo que se dedica últimamente. Desde luego que Paco, como acreedor, no tendría precio. Todo el santo día prometiendo para luego verse incapaz, desautorizado u olvidadizo. El sueño de todo pequeño y mediano empresario endeudado.

-Esperanza Aguirre hará. El menosprecio al que ha sido sometido respecto a Caja Madrid es tal, que supongo que pocos pueden pensar en que la lideresa se vaya a quedar de calcetines cruzados. Mi previsión se basa en una observación contrastada; Esperanza gusta de dar por saco a Mariano y lo seguirá haciendo pero, ésta vez, desde fuera del aparato. Imagino que cuando resten pocas semanas para la celebración de elecciones generales, Esperanza montará un cisma anunciando su salida del partido y la creación de una nueva formación que podría llamarse Partido Liberal (lo que está claro es que no se llamará Partido Comunista). Tal hecho se produciría porque es de esperar que Mariano arrincone hasta ahogar a la díscola presidenta, quien, por otra parte, tampoco es que se prodigue en seguidores dentro del partido más allá de Madrid. De modo que la situación quedaría, más o menos así:

Sin el control sobre el centro financiero que podría sostenerla y promocionarla, ninguneada por la dirección de su partido, ignorada por el resto del planeta político y aburrida de puestos intermedios, la única forma que le quedaría a Esperanza de dejarse notar sería abandonando el partido a pocas semanas de unas elecciones, llorando en público la falta de liderazgo de su ex líder y, tras la pena, anunciando la creación de un partido que ventile la “emponzoñada esfera pública”. Evidentemente no le daría ni para ganar las elecciones del C.D Vallobín, pero sí para llevarse un buen puñado de votos en el hasta ahora fortín popular de Madrid y, quién sabe, si sacar un escaño y sentarse en el Congreso. Su espantá de la Ejecutiva nacional de esta mañana es una metáfora de lo que sucederá.

Porque, en el terreno de las ambiciones, gana aquel que primero se da cuenta de las posibilidades de éxito de su apuesta. Y si Aguirre percibe antes que otros que su futuro liderazgo del PP es imposible, tendrá en la mano las opciones de ajustar cuentas.

Por cierto, nótese la presencia del “interés público” en cada una de las líneas del supuesto que he aventurado. A esto se le llama “política de salón”.

viernes 30 de octubre de 2009

El pelotón político

Pelotón ciclista, no de otro tipo, seguramente más siniestro. Para que vean que las noticias son siempre las mismas, la España mediática se convulsiona con el regreso del destape. El conocimiento de incesantes casos de corrupción tiene pinta de que va a provocar en el periodismo similares intentos de explicarlo desde todos los ángulos posibles, como ocurrió con la crisis (ocurrió porque ya no se es tan original, no porque no haya crisis).

El Telediario nos ofreció ayer un reportaje sobre este tema, enfocándolo desde el punto de vista de la Justicia. Falta le hacía a esta poderosa y cuestionada institución una sesión de baño y masaje en la televisión nacional, aunque el testimonio más enriquecedor lo ofreciera un ex fiscal anticorrupción. Glosaba las dificultades de su trabajo más o menos así: “el mayor problema es que los partidos no tienen la costumbre de denunciar posibles casos de corrupción entre sus militantes”. El ex-fiscal ignoraba en su declaración un interesante elemento corrector de esta tendencia; es el partido rival el que se encarga de formular esas denuncias, existentes o presuntas.

El caso es que lo mismo les ocurre a los ciclistas. Los seguidores de este deporte suelen lamentar el eco mediático que reciben los casos de dopaje, en comparación con otros deportes y, sobre todo, con la atención que generan las pruebas. Y los propios ciclistas respaldan esta postura y piden al público confianza en la limpieza de la competición.

Pero en su retórica, ciclistas y políticos cometen el mismo error que explica la causa de su escasa popularidad; no critican, no persiguen, no expulsan al infractor con honestidad. Convierten el hecho denunciable en un conflicto partidista o en historia turbia de una Familia, que ambos casos sólo contribuye a ensuciar al colectivo. Y en tanto que ni ellos mismos operan con determinación para extirpar la basura de algunas actuaciones, sólo cabe determinar que el motivo de este impedimento o bien es la cobardía, o bien que todos están en el ajo.

Es lo que sucede con la inoperancia. Que hace buena la generalización.

jueves 29 de octubre de 2009

¿A quién echamos de aquí?

Por no enredar. Echemos al más débil.

-¿Y ése quién es, artista?
Pues en el caso del Madrid, Pellegrini, en el del Gobierno cualquiera excepto su presidente y en el del PP… Aquí sí que cualquiera.

-¿Y por qué no hacemos una traslación del fútbol a la política y así hallamos el mínimo común múltiplo?
Me parece una idea acertada, aunque temo que tras semejante ejercicio lógico-matemático, pueda optar al Nobel. No obstante, correré el riesgo.

La premisa es la siguiente: “no cabe extrapolación entre los cargos políticos y los deportivos, de modo que la solución para el caso “Madrid” no serviría para el caso “corruptelas transversales varias”.

Veamos;

1- Florentino Pérez no equivale a Zapatero o Rajoy. Sino a Gobierno, PSOE o PP.

2- Drenthe no es lo mismo que un diputado o un alcalde (posiblemente Drenthe no sea lo mismo que nada que podamos imaginar). Sino que se asimila a un diputado o un alcalde corrupto y también, a Zapatero o Rajoy, pero en negro.

3- Y Pellegrini es muy distinto a Corbacho y Salgado.

-¿Cómo? ¿Pellegrini diferente a quién?
-Me habéis pillado. Mauricio es igualito a Corbacho y Salgado. Los tres son elementos perfectamente prescindibles e impotentes. Porque uno entiende que Aído no tenga mucho que hacer en su ministerio gracias a su absoluta falta de competencias. Pero cuando a un profesional le dicen que va a entrenar al Madrid, lo menos que piensa es que tendrá margen para tomar decisiones. Hasta que se da cuenta de que margen es precisamente el lugar que él ocupa y espera estoico a que le releven por otro, dejando en la estacada a esos Bermejos y Solbes que tantas alegrías daban a la parroquia. Como le dijo Rajoy a la vice segunda en el debate de presupuestos: no la culpo a usted, sino al presidente del Gobierno.

Así que aquí tienen el remedio. ¿Quieren calmar los ánimos y no solucionar nada? Echen al ministro Pellegrini. ¿Quieren hacer la primera revolución sangrienta del siglo XXI? Acaben con las siglas FLORENTINO. ¿Desean cambiar tendencias y modos de hacer? Despidan al presidente Drenthe, al diputado Royston y al alcalde Ricky.

-¿Acaso nos hablas de unas elecciones anticipadas?
Para nada y, sobre todo, para qué. Sólo pensaba en fútbol.

miércoles 28 de octubre de 2009

Y prometo que, próximamente, volveré a escribir

Goyo Manzano al aparato. Un maestro entrañable y con criterio.





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