martes, 6 de octubre de 2009

Somalia

A Somalia sólo le hace falta una buena campaña publicitaria para vencer ese estigma de Estado fallido o “no-Estado” que le persigue desde que Estados Unidos tuviera la idea de desembarcar allí para luego pensar “pies, para que os quiero”. En esa campaña se podría vender su incomparable clima soleado todo el año y con posibilidad de mar o montaña, en función de si el turista va al norte o al sur. Es obvio. Y por su posición geográfica, incluso podríamos aprovechar un lema bien memorable: “Un cuerno de Somalia, es mucho”.

También podría venderse su incesante actividad marítima, en la que lugareños armados con AK-47 entretienen a los turistas persiguiéndolos y secuestrándolos hasta que un millón de dólares son excusa suficiente como para dejar de hacerlo. En fin, que Somalia es un país con todas las posibilidades a la espera de que algún alma emprendedora se atreva a meterle mano.

Por eso los dos piratas que la justicia española piensa en traer a España para juzgar por un delito inexistente en nuestro código penal, están pasando un mal trago. Acostumbrados a los lujos de su vida en Somalia, están alarmados por la posibilidad de que en unos meses se vean con los huesos en la trena y, allí, los sometan a la pena de comer tres veces al día y dormir en un colchón.

Los piratas habían pensado en pedir auxilio diplomático al otrora invasor extranjero, pero cayeron en la cuenta de que aquellos también detenían a personas en el extranjero para juzgarlas con fórmulas ad hoc, por mucho revuelo que se montara a escala internacional. Así que ahora asumen su destino sin dejar de pensar para qué quieren estos españoles el Ejército cuando tienen una justicia con semejante determinación.

lunes, 5 de octubre de 2009

El 39%

Un 61% de españoles desaprueba la gestión de Zapatero. (Una aclaración y un capote para la defensora del lector de El País que en las últimas semanas no da a basto: no creo que el grupo PRISA tenga nada contra el gobierno actual, pues tiene la delicadeza de aceptar la palabra “gestión” como sinónimo de “estar ahí, en La Moncloa”). Volviendo al tema. ¿Y el otro 39%? ¿En qué está pensando ese significativo porcentaje de españoles encantados de la vida con la presunta toma de decisiones del presidente y sus colaboradores? Semejante cifra pone de manifiesto un tema que me quema por dentro; el fenómeno fan en la política.

Uno entiende que la sociedad vaya buscando referencias aquí y allá, elevando a personas a la categoría de mitos porque siempre es algo reconfortante aceptar que la vida no está en tus manos. Así, Florentino es el dios sol para los madridistas, Tokio Hotel el ídem para los quinceañeros y Polanski una manifestación del Señor en la tierra. Es de lo más normal, pues todos ellos se dedican a entretener y esa es una industria bien valorada en nuestros días.

Ahora bien, “amar” a un presidente del Gobierno por la misma cuestión plantea un déficit emocional y racional importante que, además, pagamos todos. Desconozco la raíz del comportamiento por la cual respaldar/votar siempre al mismo partido es una cuestión de coherencia y sólidos principios morales, pues más bien, me inclino por pensar que hacer exactamente eso denota una carencia de espíritu crítico y amor propio muy valorada en todas las dictaduras. Quizás la alternativa no esté a la vuelta de la esquina, pero a menos que ese 39% la conformen la clase subvencionada, me quedo a la espera de que me expliquen, en positivo, por qué cuestiones apoyan la “gestión” del Gobierno. ¿Será por qué les entretiene?

sábado, 3 de octubre de 2009

Insensible justicia

Mikel Otegi es un gran escritor vasco. Magnífico. A lo largo de su amplia trayectoria ha plasmado como pocos los entresijos de la vida en los pequeños pueblos de su región desde la etapa de la Transición y los albores de la democracia hasta la modernización española a finales del siglo XX. Su prosa, dura y sin concesiones, traslada al lector a los parajes donde sucede la acción, a menudo real, pues el autor gusta de de jugar al despiste para remover conciencias. En definitiva, uno de los gigantes nombres que los alumnos españoles deberían conocer y estudiar en las escuelas, si tuviéramos algún aprecio a esas figuras.

Pues bien. La Justicia española, tan obcecada en la objetividad de los hechos que le imputa, parece insensible hacia estas cuestiones y al hecho de que la Real Academia de la Lengua, así como un nutrido grupo de afamados literatos y ensayistas contemporáneos de Otegi, se hayan pronunciado a su favor frente al caso de asesinato que esa justicia de pacotilla le reclama. Para empezar, denuncian las organizaciones que respaldan al escritor, el hecho ocurrió hace ya 14 años y, además, es bien conocido el problema de esquizofrenia que padece Otegi, un mal sensacional para la escritura, pero terrorífico al empuñar un arma. Destacan, además, que la mejor parte de su obra, que hoy es referencia obligada para entender los enormes cambios ocurridos en España en los últimos 30 años, tiene por fecha precisamente la década de los 90.

Así con todo, la Justicia española se mantiene en su trece. Alega que los hechos no han prescrito y que la ley se aplica a todo el mundo, sin que importe su condición intelectual o circunstancia de otra índole. Y desde este blog lo lamentamos profundamente, porque, ¿qué supone el asesinato de dos ertzainas hace más de una década, en comparación con la magnitud de la obra de tan sobresaliente escritor?

viernes, 2 de octubre de 2009

Olimpismo electoral

Para fortuna de un buen número de gente (entre ellos no están los miembros del COI) en unas horas se decide cuál será la sede olímpica de 2016. Y, al margen del enorme interés que este hecho ha despertado, no me resisto a imaginar cuales serán las consecuencias políticas del empecinamiento personal del alcalde de Madrid. Con el fallo, al PP se le acaba esa balsa de aceite en la que se había convertido la otrora aclamada disputa Aguirre-Gallardón, pues tras la realidad de la decisión del Comité, las ambiciones volverán a ser las de siempre; suceder al que está. Usease, Mariano.

De tal modo, en los próximos días, sino hoy, veremos qué hay de cierto en los confidenciales que meses atrás señalaban esta fecha como la de caducidad del regidor madrileño. Después de su exhibición de aflicción en Singapur hace cuatro años, no sabemos si la salud de Gallardón resistirá otra mala noticia. O, peor aún, una buena.

Como tampoco sabemos si Rajoy podrá con cualquiera de las dos reacciones. Porque a falta de conflictos internos abiertos, lo que le quedaba al bueno de Mariano es que su alcalde más mediático dimitiera y entonara el llanto público de quien ruega, con juvenil insistencia, una oportunidad en la política nacional. Desde luego, campaña mayor de la que ha realizado con los Juegos Olímpicos, no puede hacer. Así que yo tengo una corazonada, pelín distinta a la generalizada. Pero corazonada.

jueves, 1 de octubre de 2009

Decepciones de mala mañana

Puesto que he tomado la determinación moral de escribir todos los días, en la línea de Ignacio Camacho, Enric González, Roberto Gómez y Federico Jiménez Losantos, van a disculparme que entre el 50 y el 60% de mis futuras actualizaciones tengan un valor cercano a cerito.

Esta mañana me levanté esperanzado. Vestí mi chándal por encima del pijama y acudí raudo al kiosko más cercano a mi hogar. A un día de poner fin al empacho informativo de la sede olímpica en 2016 y, sobre todo, tras el anuncio del fichaje de Falete por Ferrari, mi mente sólo podía imaginar una cosa: la portada doble de Marca al día siguiente. Y ese día por fin había llegado.

En los últimos tiempos el Marca ha tenido la gentileza de brindarnos a los lectores una gran cantidad de números bajo ese formato, antes reservado para acontecimientos históricos y, hoy, devaluado bajo la publicación de cualquier chorrada. Que Cristiano beba un vaso de agua, que Diego Tristán sea distinguido con el Marca Leyenda (nada pretencioso), que Florentino firme autógrafos a la puerta de un hotel… todo es merecedor del formato maxi con el que destacar tan notables historias.

(Un miembro del COI atiende a las explicaciones de la expedición de Rio 2016.)

Por eso hoy era optimista. Un último empujón a Madrid 2016, el doblete de Cristiano y lo de Falete merecían más que nunca esa doble portada cundidora. Y tan elevado era mi entusiasmo que, cuando he comprobado que nanai de la china, me he llevado la primera decepción del día. “Si al menos fuera miembro del COI para pasar este mal trago” he pensado. Y ahí ha llegado la segunda decepción. Me vuelvo a la cama. Hasta mañana.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Bassat y sus pacíficos aprendices

“El Aprendiz” es un programa sensacional. Los concursantes son simpatiquísimos, Bassat es un hombre entrañable y la secretaria que dice “¿Sí?, Ahora pasan sr. Bassat” (espero encontrar pronto un vídeo), realiza una labor impagable, con una declamación mezcolanza perfecta de nervio interpretativo y sencillez de Ikea. Además, el compromiso de todos los componentes del programa es absoluto, no hay más que ver a la ayudante del publicista que después de enseñar a bailar a esa corte de bien vestidos en Fama, se pasa por sky line madrileño a rajar un poco de los humildísimos candidatos a aprendiz.

En el primer programa los chavales tuvieron una ardua labor encomendada por el afamado publicista; escoger un nombre para su grupo y designar un líder. Esta última cuestión, como imaginarán, trajo consigo numerosas dificultades, pues los recatados participantes aman la justicia social y no gustan de imposiciones. En cuanto al nombre, Bassat podría haber aprovechado para despedir a los 16 y hacer un nuevo casting, porque desconozco cuantas carreras se necesitan para poner peores nombres que “Crash.es” y “Stamina” (es que en inglés es más cool, ya se sabe).

No obstante, el programa tiene dos puntos claramente a su favor. El primero es que dura una hora y sólo tiene una pausa de cuatro minutos para publicidad. El segundo es que está grabado, de modo que no hay que soportar a un presentador diciendo nimiedades sobre “cómo han pasado los chicos esta semana en la casa, el ático o lo que sea”. En el debe, uno echa en falta más beligerancia entre los participantes, pues por su naturaleza tan llana e inofensiva, apenas se culpan de los fracasos. Y, lejos de ironías, a un Bassat más despiadado, pues los 15 chavales que se miden en el concurso se humillarían hasta límites insospechados por ganar. Y eso es un filón que la audiencia espera que sea explotado.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Mercado laboral

Atención jerifantes de empresa. Si ustedes creían que una de las mayores dificultades en la selección de personal (ya sé que esta circunstancia ahora les sonara a vasco) era distinguir entre currículum, no descuiden las ofertas que sus afanosos departamentos de recursos humanos redactan y, posteriormente, cuelgan en portales de e-mpleo.

En los últimos 25 minutos he rellenado alrededor de siete solicitudes para trabajos derivados del periodismo y la comunicación (en algunos casos, realmente derivados) sin tener claro en la mayoría de los casos qué era lo que ofertaban y demandaban de los desgraciados candidatos. Porque, veamos, "periodista para medio de comunicación mensual para la elaboración de reportajes para sus monográficos especiales", ¿qué es? Y, "Buscamos periodistas para corresponsalías en toda España. Interesante oferta económica, libertad total en medio digital de nueva creación", ¿seguro qué es tanta libertad? ¿Cómo para no ir y cobrar?

Digo yo que si a los figurantes de recursos humanos se les emociona el corazón cuando, en una entrevista de empleo, tartamudeas al comienzo de una respuesta porque eso se traduce en una enorme, visible y sonora línea roja sobre tú currículum, podrían poner algo más de su parte para además de que los aquí presentes envíemos historietas laborales como autómatas, supiéramos a qué se están refiriendo. Pero bueno, el problema es para los que tartamudean. Que yo hace seis meses que no lo hago en una entrevista de trabajo. A ver si adivinan por qué.